El gran Elías me ha sugerido este título y sigo por Malasia en las islas Perhentians tan a gusto. Hoy he visto pasar un remolcador que transportaba una grúa caterpillar, supongo que para arrancarme de aquí de una vez. Que perezón. El otro día durante mis buceos cotidianos coincidi con 4 tiburones blacktip en un arrecife de aquí al lado, aunque no me asustaron tanto como un triggerfish de considerable tamaño con el que me tope ayer de bruces.

Finalmente me he puesto a aprender unas nociones básicas de bahasa. Un ejemplo de mi fructífera conversación con un local que pasaba por el chiringuito:

yo: apa khabar (qué tal?)
local: khaba baik (bien, bien)
yo: ada rokok? (llevas un cigarro?)
local: mau rokok? (quieres uno?)
yo: mau! terima kahsi (yes person! gracias!)

El cigarro en cuestión era de una marca malaya que haría parecer Cohibas al Ducados negro, aun así he hecho amago de fumarlo para celebrar mi éxito filológico.

Cambio de planes y creo que de aquí tiraré hacia Kuala Lumpur, me subiré a las torres petronas y pillaré un vuelo a Borneo para interactuar con alguna tribu indígena. Total, el billete me sale igual de caro que el bus de Madrid a Valencia con auto-res. Hablando de las petronas, adjunto el video de una canción de A.R. Kane tan inmensa como ellas, tal y como remarcó el Nano hace ya un tiempo. Curiosamente son un malayo y un nigeriano los artífices de dicha composición.


No soy muy amigo de eventos nupciales y procuro siempre escaquearme con las excusas más banales, pero tratándose de una invitación a una boda de dos buceadores en las islas Perhentians la ocasión lo merecía. Me acople cual rémora al respirador de uno de los buceadores y tras una serie de acrobacias intentando asirme al ancla para evitar flotar hacia la superficie (con el consiguiente resultado hilarante entre los allí congregados) conseguí un aventajado puesto para presenciar la ceremonia. Marga hizo las veces de dama de honor, llevando el velo de la novia (a la sazón una red antimosquitos improvisada) y todo el evento discurrió con bastante gracia, incluída sesión fotográfica final con los novios y algunos bailes de salón.

Transcurren los días perezosos en estas islas increibles del norte de Malasia. Sin carreteras, ni coches ni motos, tan solo unos senderos a través de la jungla que unen las diferentes playas, amenizados con la presencia de lagartos monitor de más de 1 metro de longitud. Las aguas son increiblemente transparentes y es meterse unos metros en la orilla para empezar a ver toda suerte de criaturas subacuáticas. Mucha más que en Koh Tao por ejemplo. La vida noctura es bastante tranquila y acabamos siempre en un chiringuito donde un malayo pincha una selección macnífica: Sister Nancy, Max Romeo, Easy Stars All Stars, Sublime, Tenor Saw y muchas más cosas del palo han sonado ya. Por cierto que hay en esta isla un local de ensayo con bateria, guitarras y amplificadores, al que me llevaron el otro dia un par de malayos de Kuala Lumpur que he conocido aqui. Malasia esta siendo bastante más relajada (si cabe) que Tailandia, así que creo me quedaré un rato más por aquí. Besitos a todxs.